Oyne I Morket
Un barco enigmático , lleno de secretos y misterios oscuros. A veces es como si el propio barco tuviera vida propia, otras parece que fuera manipulado por un ser maléfico, tal vez su dueño original, el despiadado Sire de Sialeeds, un ser que ha perdido toda humanidad, alguien destructivo de naturaleza.


En el abismo , sialeeds y su chiquilla Lyiad son llevadas al barco, tratadas como exclavas , obligadas a limpiar un barco que estaba podrido y lleno de maleza moribunda. El barco eran trampas continuas , un lugar odioso, donde la muerte acechaba en cada rincon.
Pero en aquel lugar aprender a volver lo hostil a su favor, descubriendo las maravillas que posee, Libros con saberes perdidos de muchos clanes, mapas de lugares que parecian de leyendas. La oscuridad en si solo eran sombras , algo que aprenderan a manipular. Lo que daba miedo con el paso del tiempo les parecera ameno, y debajo de tanta mugre escondidas en las sombras el barco mas hermoso tapado en sombras que jamas vieron. Quizas parte solo ilusiones en su propio celebro , obligadas a superarse a si mismas.
Las dos cainitas solo piensan en salir de aquel lugar, escapar del yugo de aquel opresor . Traman un plan y colaborando juntas lo engañan , viendo salir el barco del abismo, mas maravilloso que nunca , brillando ahora bajo la luna llena. El viejo cainita las mira como si fuera aquel momento fuera su ultimo minuto de no-vida, Las sombras se envuelven a su alrededor , ellas se preparan para luchar, en alta mar nose puede uir, es imposible. De improviso la bruma se disipa, la luna en lo alto de nuevo y el con una media sonrisa enseñando un colmillo blanco nos mira fijamente.

Bien veo que me habéis engañado, pero esto no significa que habéis ganado la batalla. Una batalla son muchas guerras. Sois las únicas que habéis sobrevivido. Tenéis una oportunidad, salid ahí fuera y sed unas verdaderas LaSombra. Vuestra prueba no ha acabado , no cantéis victoria, contra mi no duraríais ni un segundo, aunque se que peleareis hasta morir. Hoy soy generoso, os dejo mi barco, lo conocéis bien, no me cabe duda., una sonrisa burlona se dibujo en sus labios recordando el pasado. No lo perdáis , porque tendréis una muerte tan horrible que no lo que habéis vivido no es nada. Ante aquellas palabras me quede petrificada, sabia que no mentía y aquello no era una simple amenaza, era su ley.
Que por el momento esta sea nuestra despedida, salid ahí fuera, haced lo que os he enseñado, aquello para lo que os he preparado Y no olvidéis que yo regresare, ¿ Estad preparadas para recibirme?. Después de estas palabras la oscuridad se hizo fuerte y desapareció , dejamos de oír su voz en nuestras mentes. Buscamos pero no estaba. Miramos pero nada. Fuimos al puerto de mando no había nadie, el barco iba sin rumbo. Entonces nos miramos asustadas. Ese bastardo nos había dejado tiradas en alta mar, sin saber donde estábamos, sin tener ni idea de como manejar ese enorme barco, así como las herramientas para navegar. Nos la había jugado de nuevo y el tiempo corría en nuestra contra.


